La mañana había llegado, y consigo nuevas esperanzas para Julian.
Cuando se apresuro hasta su habitación, esta vez decidió tocar.
Espero pacientemente, pero nadie contestaba. Lo volvió a intentar, pero el resultado fue el mismo. Una duda paso por su mente unos instantes, pero luego esta se disipo dejando paso a una audacia antes desconocida.
Giro el pomo de la puerta adentrándose en la habitación. Pero no había rastro de Kate por ninguno lado. « ¿Acaso ya habría bajado y él no lo había notado?