La neblina templada del baño principal continuaba ionizando el espacio, envolviendo las paredes de mármol blanco de Carrara en una atmósfera densa, sorda y tropical. El sonido del agua del jacuzzi, cascando con fuerza contra la superficie pulida antes de apaciguarse en un zumbido constante de burbujas, era el único metrónomo en mitad de la estática que mantenía a Aleksei Volkov completamente petrificado.
A escasos dos metros de distancia, Valentina Reyes permanecía de pie, completamente desnu