Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en la recámara principal del ala oeste tenía una textura completamente distinta a la de las noches anteriores. Ya no era un muro de concreto levantado por el orgullo y los malentendidos, sino un refugio suave, casi reverencial. Tras la tormenta bélica que Aleksei había desatado en la terraza esa misma mañana, aniquilando las finanzas de sus primos y movilizando un ejército privado hacia México, la adrenalina había dado paso a una quietud doméstica que







