Los días que siguieron a la reconciliación en la cama king size se sintieron como un oasis suspendido en el tiempo. La mansión de Jumeirah, que hasta entonces había sido una fortaleza de silencios calculados y distancias gélidas, se había transformado en un refugio extrañamente cálido. La burbuja en la que Valentina y Aleksei se habían encerrado parecía impenetrable.
Esa mañana de martes, el desayuno se sirvió en la terraza este, con vistas a las aguas cristalinas del Golfo Pérsico. La brisa ma