Mis padres casi me matan cuando llegué casa. La directora les había dicho que había agredido a una ex estudiante del Instituto, que mi actitud dejaba mucho que desear y que de continuar por este camino ya no sería recibida el año siguiente. Pero Asagi les contó la verdad con lujo de detalles y con fundamentos que no se podían negar, y mis padres me creyeron; nos ofrecieron cambiarnos de Instituto a las dos pero nos negamos, no íbamos a dejársela tan fácil a Dessire, aunque deprimidas y angustia