El volver a casa luego de un año y medio sin pisar mi hogar fue como un respiro de aire nuevo. Cuando salimos del Sanatorio Alemán le pedí a Gaeil que diese una vuelta por la ciudad, mi cuñado cumplió con mi deseo mientras mis hijos en el asiento trasero de la camioneta, junto con su prima Annie y su padre, me iban contando todas las cosas nuevas que había.
El alcalde había construido un skate park hacía unos meses pero tuvieron que poner custodia policial las veinticuatro horas del día puesto