Yo me quedé callada y respirando con la boca abierta porque no me pasaba aire por las fosas nasales debido a mi congestión nasal. La mirada de Kentin era una mezcla de desconcierto y asombro, los chicos se habían quedado callados y lentamente se retiraron a sus habitaciones, cosa que agradecí enormemente.
—¿No tenemos salón? —pregunté mientras me limpiaba la nariz—. ¿Y ahora? Ya tenemos el DJ, el catering, las luces... Pasado mañana tengo que ir a ver a Rose a que me pruebe el vestido y tú a Le