Un último regalo llega para Samantha, una caja dorada con un juego de lencería, no uno cualquiera, ella conocía ese tipo de vestimenta y un pequeño estuche, que al abrirlo hace tensar su parte baja y sus mejillas arder, con el corazón en la boca abre la nota, que tiene su caligrafía tan perfecta y varonil.
Moriría por verte en este momento, hoy serás mía por completo y para siempre, quiero a mi cosita, esa que sigue dentro de ti.
No olvides lo que está en el estuche, ese día note que ya no lo