Dante
Odio los hospitales.
Odio lo que representan y las razones que hacen que las personas vengan a uno.
Sin embargo, aquí estoy.
El olor a desinfectante y sangre seca se mezcla en mis sentidos, despertando recuerdos que preferiría enterrar. Las luces blancas, los murmullos apagados, el sonido intermitente de los monitores… Todo en este lugar me recuerda que la línea entre la vida y la muerte es demasiado frágil.
Lucía está sentada junto a mí, con la mirada perdida en el pasillo. Se ve