Lucía
El silencio en el ala médica es cálido, casi sofocante, solo interrumpido por el sonido acompasado del monitor que vigila los signos de Nico. He estado tan asustada. Por un instante pensé que era el rechazo definitivo del corazón, que la cuenta regresiva había regresado y mi pequeño ángel se iba a ir de mi lado.
De solo pensarlo siento como un nudo se forma en mi garganta. No puedo perderlo.
Me acomodo en el sillón junto a su cama, observando su respiración tranquila, su pequeño pecho subi