El semblante de Robert decayó ligeramente, y una lucecita feroz brilló en sus ojos, mientras una tenue aura de poder se hacía sentir a su alrededor.
Fue entonces, cuando el semblante de Simón se oscureció, y una poderosa fuerza invisible comenzó a irradiarse de él, envolviendo a Robert en un instante.
En un abrir y cerrar de ojos, Robert se sintió como si hubiera caído de repente en un pozo de hielo, un miedo abrumador invadió su alma, paralizándolo completamente sin dejarle la menor oportunidad