Se trataba de un informe sobre la conspiración entre Maximino y Cosme.
Solo había aparecido en algunos medios pequeños, pero Maximino lo había dejado muy claro desde hace tiempo: quería ser informado absolutamente de todo, grande o pequeño, en todo momento.
Después de leer por un rato, Cornelio habló lentamente: —Señor Aureliano, ¿quién crees que lo ha publicado?
En ese momento, un anciano en el sofá de la esquina habló pausadamente: —No lo sé, pero está intentando atacar a Maximino.
—Sí, es sor