Una serie de información oscura y difícil de entender apareció de repente en su conciencia.
Comenzó a intentar comprender, pero pronto le empezó a doler la cabeza, y tuvo que detenerse.
El dolor agudo en su alma finalmente lo sacó del estado etéreo, haciéndolo despertar por completo.
Simón suspiró largamente, con una sonrisa en el rostro, y guardó los huesos cristalinos en su mano.
Mientras tanto, su Verdadera Técnica del Dragón, sin darse cuenta, ya había alcanzado el tercer nivel; su energía e