Simón suspiró profundamente.
Sabía que el conflicto era inevitable. Una reliquia como esta no sería abandonada por ningún cultivador, especialmente alguien como él, que necesitaba desesperadamente un sacrificio.
Avanzó dos pasos, invocando la Cuchilla de Trueno para proteger su pecho, y le dijo a Isidoro con firmeza: —Anciano, parece que tendremos que determinar en este momento, quién es superior y quién es inferior.
—Reino Espiritual, poder de atributo eléctrico, — se sonrió Isidoro. —No me sor