En el Sagrado Dominio, ¿cuántos Sagrados Dominios entonces, existen realmente?
Eulalia se volvía cada vez más alegre al pensar en esto.
En medio de la niebla venenosa, Simón manejaba ágilmente su espada con calma, desatando un poderoso flujo espiritual con cada corte, eliminando uno a uno a los muertos vivientes.
Simón no sentía ningún tipo de molestia ante la niebla venenosa que explotaba de los cadáveres, simplemente ignorándola mientras se concentraba en la matanza.
Con cada caída de un mue