—¡Bang!
Una poderosa onda de impacto dispersó la armadura de Baelor, la cual estaba formada por la energía destructiva, desintegrándola en una niebla negra. Al mismo tiempo, el cuerpo de Baelor salió disparado hacia atrás.
En ese momento, Simón pareció recobrar el control y, rápidamente, extendió la mano, agarrando a Baelor por el brazo y tirando de él para acercarlo de nuevo.
—¡Cuidado!
—¡Apártate!
Baelor lanzó un tajo sorpresivo, obligando a Simón a soltarlo y dar unos pasos atrás. Ambos se q