Al observar la forma definitiva de Gasparino, el Rey Insecto, Simón despreocupado en ese momento le comentó: —Ah, ya veo, has optado por la vía de la magia espiritual. Parece que has obtenido el reconocimiento de algún tipo de criatura demoníaca...
Al escuchar las palabras de Simón, Gasparino, ahora transformado por completo en un monstruo, respondió con una voz sombría: —No te atrevas a subestimarme. Cuando te corte la cabeza, te ofreceré a la madre insecto. Tal vez de esa manera logre ascender