Capítulo 1610
En el elegante despacho de Eudaldo, el ambiente se transformó de manera palpable cuando Arcadio hizo su majestuosa entrada. Al cruzar la puerta, Arcadio proyectó al instante una presencia tan imponente que de inmediato captó la atención de Simón. La atmósfera, previamente tranquila, se tornó bastante densa y cargada, como si el aire mismo reconociera la magnitud de la llegada de Arcadio. Su aura poderosa y dominante no dejaba lugar a dudas de que estaba ante alguien de gran importancia y autorid