—Si decides unirte a nuestro departamento, serás bienvenido. Además, gracias por ayudar a mi prima hoy. Si en el futuro encuentras algún problema y necesitas ayuda, no dudes en venir a buscarme.
Herminia extendió su mano blanca y delicada para estrecharla con delicadeza con la de Simón, pareciendo tener una buena impresión de él.
—¿Prima?
Simón se quedó pensativo por un momento ante la mención de prima por parte de Herminia, y luego recordó de inmediato lo que había sucedido en el mostrador del