Capítulo 1251
Silvano, enfurecido, tenía el rostro rojo de ira mientras gritaba con gran vehemencia: —¡Eres un necio sin remedio alguno, buscas que yo te acabe!

Mientras hablaba, la energía espiritual en su cuerpo estalló en grandes llamas, y con un movimiento rápido, lanzó una estocada directa hacia Ladislao.

Al caer la espada, un violento vendaval se desató ferozmente en el patio, levantando polvo y nubes en su camino.

Ladislao no se quedó atrás. Con un grito potente, encendió un talismán en su mano.

Al i
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP