Al escuchar esas palabras, Simón se enfureció demasiado.
¿Qué basura es esta, que se atreve a hablar tan descaradamente en Andalucía Dorada? ¿Realmente creen que no hay fuertes en Andalucía Dorada?
Justo cuando Simón iba a hablar, Lucas apareció cargando una pesada maleta.
—Señor, es hora de partir, — dijo Lucas con su habitual rostro inexpresivo.
Simón miró fijamente a Lucas y preguntó: —¿A dónde vamos?
—Las cinco provincias del noroeste están bajo tu jurisdicción. Los practicantes que causan c