Capítulo 1142
Benjamín no pudo evitar reír, dejó con cuidado la caja en el suelo y miró directo hacia la figura con frialdad: —¡Mierda! ¿Ahora cualquier rufián se atreve a amenazarme? ¿Con una espada rota crees que en verdad puedes asustarme?

Claramente, Benjamín no tomaba en serio a su oponente.

Y, en efecto, un guerrero de nivel espiritual no era débil entre los practicantes, y no se encontraba tan fácil.

Matías suspiró y se dirigió lentamente hacia Benjamín.

Este era su primer encargo.

Debía llevar a Benja
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App