Fabián dijo:
—Si estos cristales tienen un valor tan alto, entonces ¿por qué no me llevo un par? Podría venderlos y ganar una buena suma de dinero.
Mientras hablaba, se le acercó y extendió ambas manos para tomar una de las esferas de cristal.
Pero en ese preciso momento en que sus dedos tocaron la superficie del cristal, una poderosa descarga eléctrica recorrió todo su cuerpo.
—¡Zzzzt!
—¡Zzzzt!
—¡Aaaah!
Fabián soltó de inmediato el cristal y dio varios pasos hacia atrás, con el rostro lleno de