Al regresar a su habitación del hotel, Simón tomó su celular y marcó el número de Elena.
—Señor Simón, un gusto y un placer escucharlo. ¿En qué puedo ayudarle? — respondió Elena con cortesía y amabilidad.
—Elena, estoy enfrentando un problema bastante inusual. Necesito saber si existe alguna criatura líquida de color negro, que viva en cuevas y que no haya sido documentada públicamente. Además, quisiera saber si tienen información sobre sus características o comportamientos.
—Entendido, señor Si