—Oh, ¿eres forastero, verdad?
La anciana levantó la mirada directo hacia Simón mientras continuaba tejiendo con calma. Con un tono de voz pausada y llena de nostalgia, explicó:
—Esta mina de bronce el Fénix cerró hace más o menos ya diez años. En su tiempo, fue un lugar muy próspero y abundante. Cada año, llegaban a este lugar hasta diez mil trabajadores para ganarse la vida. Pero todo eso quedó atrás, ya es solo una parte de la historia.
—¿Diez mil personas trabajando en la mina de bronce el Fé