Nicol caminaba por las calles del pueblo, fingiendo buscar a Fiore. Su actuación era impecable, lágrimas corrían por su rostro mientras gritaba el nombre de su hija, atrayendo la atención de los transeúntes. Sin embargo, su mente estaba, pensando en cómo llegar a Mathew sin ser detectada. Sabía que no podía usar su teléfono, temía que las líneas estuvieran intervenidas. Después de un rato, cuando creyó que ya había hecho suficiente espectáculo, se acercó a la parada de taxis y pidió que la llev