En el bullicioso mercado del pueblo, una persona que había estado observando la actividad de la mañana se acercó a un agente de policía que estaba en la zona, avisando que había visto algo extraño. Era una anciana que había estado comprando en un puesto cercano y que, aunque no conocía a los niños ni a Mathew, algo en la escena le había parecido fuera de lugar.
—Vi a dos niños pequeños, con helados en las manos. Estaban con un hombre de aspecto sospechoso, no lo había visto antes por aquí —avis