Aiden se colocó al lado de Liam, mirando a Nicol con una mezcla de desprecio y desconfianza. No podía soportar la idea de que esa mujer estuviera involucrada en algo tan atroz.
Nicol lo miró con ojos llenos de lágrimas, fingiendo estar ofendida por la pregunta.
—Todos en el pueblo lo saben —respondió, su voz temblorosa—. ¡Es nuestra hija, Liam! Estoy tan preocupada como tú. Vine tan pronto como supe lo que estaba pasando.
Evelyn, que había estado observando en silencio, se adelantó con los braz