CAPÍTULO 48: El regreso de una víbora.
Evelyn había decidido aprovechar la mañana para hacer algo que podría marcar la diferencia para su hijo y Aiden. Con determinación, se dirigió al pueblo, sabiendo a quién debía buscar. Al llegar al banco, preguntó por el gerente, quien no tardó en recibirla con una sonrisa nostálgica en el rostro.
—Evelyn, qué sorpresa verte después de tanto tiempo —mencionó el hombre, con su tono cálido y amistoso. Era evidente que los años no habían borrado los sentimientos que alguna vez había tenido por ell