La casa estaba envuelta en un silencio tenso. Los niños se habían ido con Evelyn al pueblo cercano, dejando la finca en una calma engañosa.
Liam saboreaba el cuello de Aiden con su lengua, mientras ella se estremecía, listos para dejar atrás el pasado, estaban a punto de estrenar su nueva alcoba.
—Te amo tanto Aiden —susurró contra el oído de ella.
—Yo más —respondió Aiden, abrazándolo
Cuando sus labios se juntaron en un apasionado beso, la voz de una mujer los interrumpió.
—¡Liam Donovan! —gri