CAPÍTULO 38: El malo siempre fue él.
Aiden y Liam estaban en la sala, hablando en voz baja sobre los próximos pasos para la finca y cómo manejar la situación con Mathew. Estaban sentados juntos en el sofá, compartiendo un momento de paz después de tantos conflictos y malentendidos. Justo cuando ella se recostó en el hombro de Liam, se escucharon pasos en la entrada.
La puerta se abrió y Evelyn, la madre de Liam, apareció en el umbral. Su rostro se iluminó al ver a su hijo y a Aiden abrazados.
—¡Evelyn! —exclamó Aiden, soltándose l