CAPÍTULO 35: Obstinación.
Salieron del hospital y caminaron hasta un restaurante cercano. La cena fue tensa, casi no hablaron, cada uno inmerso en sus propios pensamientos. Fiore, ajena a la incomodidad de los adultos, disfrutó de su comida, haciendo pequeños comentarios que rompían el silencio de vez en cuando.
Después de cenar, regresaron al hospital. Leo seguía durmiendo profundamente, y Aiden decidió quedarse con él esa noche.
—Liam, yo me quedaré con Leo. Necesito estar aquí con él —avisó, mientras acomodaba una si