Liam apretó los puños, tratando de contener su ira.
—¿Qué más necesitas, Aiden? ¡El perito lo confirmó! La finca tiene un gran potencial. Mathew te está engañando, y tú estás permitiendo que lo haga —expresó apretando los dientes, la vena de su frente saltó.
Aiden sintió que las lágrimas amenazaban con brotar, pero se negó a ceder.
—¡Estás paranoico, Liam! Mathew siempre ha sido honesto y leal. ¿Por qué no puedes aceptar que no todos están en tu contra? —gritó, sus ojos brillaron con rabia con