PDV de Luca
Las horas pasan con mi mente enfocándose en nada más que querer volver a casa y confrontar a mi padre. Había intentado trabajar, intentado mantener mi mente alejada del pavor que sentía pero no funcionó. Mi mente seguía volviendo al hecho de que Lia estaba en la misma casa que él. Finalmente, el reloj marca las cinco en punto señalando el fin del día laboral. No pierdo tiempo y me levanto de un salto de mi asiento, yendo directo hacia la puerta. En menos de tres minutos, estoy fuera