En ese momento, sentí cómo mi corazón se apretaba hasta dejarme sin aire.
¿Cómo llegamos a esto?
Pasé años cuidando de él. Cuando perdió a sus padres, cuando no tenía para comer, cuando el frío lo calaba hasta los huesos, yo estaba ahí. Le compraba ropa, lo cuidaba cuando se enfermaba. Incluso cuando lloraba por otros amores, era yo quien lo consolaba.
Me decía que era como su hermana, que algún día sería yo a quien cuidaría en la vejez. ¿Y ahora? Ahora, ¿soy una traidora, una "maldita"?
Un murm