"Otra Clara", dije rápido. "Completamente otra. Nada que ver con esta. Conozco muchas Claras. Al menos unas… cinco".
Clara abrió los ojos desmesuradamente con la energía de quien quería teletransportarme lejos de allí.
Cinco, Mareu. Elegiste cinco. Ni tres. Ni dos. Cinco. Como si vivieras en un condominio de Claras.
Logan frunció el ceño, en modo hoja de cálculo. No era un fruncir de ceño normal. Era un "esto no cierra" corporativo.
Henrique, por el contrario, parecía feliz. No feliz con la con