~ NICO ~
Ya había pasado la vida entera entrenando para mantener el control —en la tierra, en la bodega, en las cuentas, en las tragedias. Pero nada, absolutamente nada, te prepara para la sensación de que el mundo entero se volvió una flecha apuntando a un único lugar: hospital. Ahora.
No recuerdo bajar del escenario. Recuerdo manos apartándose, alguien abriendo espacio, Christian diciendo algo que no entró, Zoey ya en el teléfono con una eficiencia asustadora. Recuerdo el rostro de Martina,