~ BIANCA ~
El viaje de vuelta a Florencia fue rápido.
Bella estaba en el asiento trasero, abrazada a una almohada, como si un objeto suave pudiera convencer al mundo de ser menos duro. Nico conducía con las dos manos en el volante, el cuerpo entero todavía en modo alerta.
Me quedé en el asiento del pasajero con el celular en la mano y la cabeza en dos lugares: aquí, con el cinturón de seguridad, y allá, en la frase que le había dicho al policía en voz baja.
Hombres extraños.
La repetía por