~ RENATA ~
El lunes empezó con una llamada.
—¿Renata? Soy Fausto, ¿te acuerdas de mí? Me pediste que investigara discretamente la situación financiera de la Tenuta Montesi.
Fausto era recomendación de un contacto antiguo. Alguien que debía algunos favores. Alguien que tenía acceso a información que la gente normal no tendría.
—Sí, sí, claro —respondí, acomodando mi postura en la cama del cuarto diminuto en la casa de mi tía—. ¿Descubriste algo?
—Sí —confirmó Fausto—. Y no es exactamente lo