~ MIA ~
Dante tomó el volante, por supuesto. No sin antes tener una discusión de dos minutos completos con la mujer sobre "responsabilidad" y "experiencia" y otras excusas masculinas ridículas. Ella cedió con un giro de ojos tan dramático que fue casi gracioso, pero dejó muy claro que ella era quien daría las instrucciones y él quien las seguiría sin cuestionar.
Lo que dejó el asiento delantero para ella, y me relegó al asiento trasero como si fuera una niña siendo llevada a la escuela.
Estáb