~ MARCO ~
Conducía por las carreteras serpenteantes que descendían de las montañas con una velocidad que rayaba en lo imprudente, mi mente enfocada solo en llegar a casa lo más rápido posible. El auto respondía bien a las curvas cerradas, pero sabía que estaba probando los límites de la seguridad.
—¡Marco, despacio! —Mia protestó desde el asiento trasero, aferrándose firmemente al apoyabrazos—. ¡No queremos morir antes de llegar a casa!
—Tiene razón —Luca estuvo de acuerdo desde el asiento del copiloto, su voz ligeramente tensa—. Esta carretera es peligrosa incluso a velocidad normal.
Reduje ligeramente la velocidad, pero no podía disminuir la urgencia que sentía. Necesitaba llegar a casa, necesitaba encontrar a Maitê, necesitaba entender qué diablos estaba pasando.
—¡Marco, respira! —Livia dijo, su voz cargada de preocupación genuina—. Cuéntame qué pasó entre tú y mi prima.
Suspiré pesadamente, tratando de organizar mis pensamientos mientras navegaba por otra curva cerrada.
—¿H