~ MAITÊ ~
Me revolví cómodamente en la cama, sintiendo la suavidad del colchón debajo de mí abrazándome y queriendo jalarme de vuelta al sueño tranquilo. Estaba completamente dispuesta a rendirme y volver a ese mundo donde no existían problemas o preocupaciones, donde todo era como debía ser. Entonces, decidí que veinte minutitos más de sueño no matarían a nadie y jalé el edredón más cerca de mi cuerpo, queriendo protegerme del friecito agradable del aire acondicionado. Pero el edredón no vino.