La habitación estaba en un caos organizado, con dos maletas grandes abiertas sobre nuestra cama king-size y ropa esparcida por todas partes mientras intentábamos decidir qué llevar para nuestro viaje a Argentina. Era el cumpleaños de un año de Matteo, y Nate sería personalmente presentado a mis padres.
El proceso de hacer maletas, que normalmente era simple para mí, se había convertido en una operación compleja ahora que necesitábamos considerar no solo nuestras necesidades, sino también las de