Capítulo 285
Bajamos para la cena ya arreglados, yo con un vestido azul marino que había traído especialmente para la ocasión y Nate impecable con una camisa formal verde oscuro que resaltaba sus ojos. El comedor estaba absolutamente deslumbrante: Elizabeth había superado todas las expectativas con la decoración navideña. La mesa estaba puesta con vajilla fina, cristales que reflejaban la luz dorada de las velas, y un arreglo central discreto pero elegante con ramas de pino, velas rojas y pequeños adornos do