Milena no consiguió prestar atención a casi nada aquella noche en la facultad.
Las voces de los profesores se mezclaban, las palabras escritas en la pizarra parecían demasiado lejanas para tener sentido. Copiaba lo que podía, más por costumbre que por comprensión. A veces se detenía con el bolígrafo suspendido en el aire, mirando un punto cualquiera delante, sin realmente ver nada.
La imagen del depósito volvía todo el tiempo. Y si no bastaba, lo que vio en el hospital martilleaba en su men