- ¡Mongi, Mongi mírame, mira! - gritaba Mike mientras saltaba sobre la cama de sus padres- ¡Mira Mongi mira como salto! - saltaba como un canguro por todos lados mientras Linda trataba de atraparlo con pánico en el rostro- ¡Vienes a jugar conmigo Mongi! - pregunta el mocoso cayendo sentado en la cama.
-No, lo siento canguro, hoy no puedo ir tengo que hacer otras cosas- le dije Mike e hizo un puchero- No llores cangurito, pronto estaré allí para jugar contigo todo lo que quieras.
- ¡Pero yo quie