*Morgan*
Llegar a casa tardó una eternidad, al subir por el ascensor compartimos miradas llenas de anhelo y complicidad los pocos minutos que tardó la caja de acero en dejarnos frente a la puerta del ático fueron una tortura, nada más cerrar la puerta principal Elizabeth unió nuestras bocas en un beso demandante y ansioso empujando su lengua contra la mía intentando tener el dominio sobre mi boca, le rodeo la cintura con mis brazos levantándole del suelo, ella me rodea con sus piernas mi cintur