Dante estaba en su oficina volviendo a leer la nota del rey, no tenía lógica… jamás habia demostrado interés en los hijos de otros mafiosos, entonces ¿por qué ahora? y ¿por qué con Lottie?
- Maestro – en eso el pelinegro fue interrumpido de sus pensamientos, donde alzo la mirada y vio que uno de sus sirvientes le pasaba una carpeta de cuero.
- Gracias, me avisas cuando lleguen mi hija y mi nieta para comer con ellas.
- Claro maestro ¿algún menú en especial?
- Hoy se me antoja algo de carne,