Pasaron la mañana bailando y practicando un poco donde Alessandro fue incluido en sus coreografías improvisadas, algo que le agrado al rubio ya que amaba ver la sonrisa de su pequeña quien daba saltitos y giros feliz para ser atrapada por él; después de comer ellos jugaron un rato a dar un paseo en el jardín estrenando los automóviles, donde curiosamente los copilotos eran algunos cisnes jóvenes o pequeños que se subieron al auto por iniciativa propia, pero al sentir la brisa se quedaban quieto