3- Enamorada del Pecado.
Emma era tímida, pero cuando estaba muy nerviosa solía hablar más de lo que debería. Aunque su nuevo amigo, Alessandro, no le daba miedo, le producía nervios. Por esa razón, le contaba todo lo que había en su cabeza. Era un problema porque ella era un manojo de angustia todos los días.
Emma ayudó mucho en el orfanato ese día y por mala suerte, se quedó sin comer. Ella no llegó a tiempo para la cena y su comida se perdió. A la mañana siguiente, fue castigada porque una de las monjas del convent